Extracto:El avance de la confianza económica en la eurozona y la sorpresa positiva en las ventas minoristas de Japón limitaron al dólar en el mercado cambiario.

El dólar estadounidense retrocede y pierde tracción global pese al régimen de tasas restrictivas. El declive responde al rápido enfriamiento de la tensión militar entre Estados Unidos e Irán, lo que disipa el pánico reciente en los precios. En paralelo, los datos de confianza y consumo en Europa y Japón superan las previsiones, fortalecen a sus monedas locales y limitan el avance del billete verde.
### Liquidez y Flujos
El cese de hostilidades reactiva el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y traslada liquidez de activos seguros a otras divisas. El índice del dólar (DXY) refleja este movimiento y cae 0.23% hasta 101.12 puntos. Al mismo tiempo, el petróleo WTI baja 1.75% y cotiza en 70.44 dólares por barril ante la apertura del tránsito energético.
### Derivados y Coberturas
El crudo más barato reduce la prima de riesgo inflacionario e impacta los futuros de tasas. Los operadores asignan un 68.50% de probabilidad a que la Reserva Federal mantenga su política monetaria sin cambios en julio, mientras un 31.50% todavía contempla un alza de 25 puntos base y descarta ajustes más agresivos.
### Divergencia de Política
El Indicador de Sentimiento Económico de la eurozona sube a 95.0 en junio, supera el 94.3 esperado y sostiene la paridad en 1.143 dólares por euro. Por su parte, Japón registra un aumento interanual de 5.30% en las ventas minoristas de mayo, muy por encima del 3.20% proyectado; con este soporte macroeconómico, el dólar opera en 161.955 yenes.
El contexto cambiario emula episodios previos de fricción en el Golfo Pérsico, cuando un pacto diplomático anula la demanda de coberturas en dólares. Al disiparse la amenaza a la oferta global, los capitales regresan masivamente a las monedas de economías importadoras de energía y revierten el castigo inicial que desató la aversión al riesgo.
Los operadores consolidan un entorno transitorio sin choques geopolíticos graves, lo que permite evaluar los datos fundamentales fuera de Estados Unidos. La combinación de precios estables de energía y sorpresas de consumo en el extranjero frena el rally de la divisa estadounidense y devuelve el protagonismo a la reactivación macroeconómica de otras regiones.