Extracto:La severa disrupción de la cadena de suministro marítimo eleva sustancialmente las previsiones del precio del petróleo, inyectando presiones inflacionarias a la economía global.
Las referencias de WTI y Brent enfrentan una revalorización por riesgos logísticos, impulsando el precio del crudo por encima de los $112 por barril ante disrupciones severas en la oferta.
Según datos de Rabobank, se anticipa que los cuellos de botella persistirán hasta el tercer trimestre de 2026, afectando las expectativas de precios globales.
El aumento en la demanda de energía desde el sector tecnológico ejerce presiones alcistas sobre la PPI, complicando el panorama para las economías dependientes de importaciones.