Extracto:Conoce el precio del oro hoy en Latinoamérica, su cotización actual, factores que influyen en el mercado y las perspectivas para 2026. Análisis completo y actualizado.

Oro hoy en Latinoamérica: precios, tendencias y perspectivas del mercado este 11 de febrero de 2026
El precio del oro en Latinoamérica vuelve a captar la atención de inversionistas, ahorradores y analistas financieros este 11 de febrero de 2026. En un contexto global marcado por la volatilidad del dólar, tensiones geopolíticas y movimientos en las tasas de interés, el metal dorado reafirma su papel como activo refugio en la región.
Durante la jornada de hoy, el oro mantiene una tendencia firme en los mercados internacionales, lo que impacta directamente su cotización en países como México, Colombia, Perú, Chile y Argentina, donde su precio se ajusta tanto por la onza internacional como por el comportamiento de las monedas locales frente al dólar.
El precio del oro hoy en Latinoamérica depende principalmente del valor de la onza en el mercado internacional y del tipo de cambio de cada país. Cuando el dólar se fortalece, el oro suele experimentar movimientos mixtos; sin embargo, en economías con monedas más débiles, el valor en moneda local tiende a incrementarse.
En países como Colombia y México, el oro muestra una cotización estable con ligeros repuntes en comparación con la semana pasada. En Perú y Chile, naciones con fuerte tradición minera, el comportamiento del metal también está ligado a la demanda industrial y a las expectativas de exportación.
Argentina, por su parte, continúa mostrando precios elevados en moneda local debido a la dinámica cambiaria interna, lo que mantiene al oro como una alternativa de resguardo frente a la inflación.
El oro en 2026 conserva su atractivo como activo refugio debido a la incertidumbre económica global. Las decisiones de los principales bancos centrales, especialmente en torno a las tasas de interés, influyen directamente en su desempeño. Cuando existen dudas sobre el crecimiento económico o riesgos financieros, los inversionistas tienden a trasladar parte de su capital hacia el oro.
En Latinoamérica, esta tendencia se intensifica en contextos de inflación elevada o inestabilidad cambiaria. Muchos pequeños y medianos inversionistas optan por comprar oro físico, lingotes o monedas, mientras que otros prefieren instrumentos financieros respaldados por el metal.
Además, la creciente digitalización del mercado ha facilitado el acceso a plataformas de inversión que permiten operar oro sin necesidad de almacenarlo físicamente, ampliando su alcance en la región.
El dólar es un factor determinante en el precio del oro en Latinoamérica. Dado que el metal se cotiza internacionalmente en dólares, cualquier variación en la divisa estadounidense impacta directamente en su valor local.
Si el dólar sube frente a monedas como el peso colombiano, el peso mexicano o el sol peruano, el precio del oro en esos países puede aumentar incluso si la onza internacional se mantiene estable. Por el contrario, un fortalecimiento de las monedas locales podría moderar el impacto del alza internacional.
Este equilibrio entre mercado global y realidad cambiaria local es clave para entender el comportamiento del oro hoy en Latinoamérica.
Las perspectivas para el oro en Latinoamérica durante los próximos meses apuntan a un escenario de volatilidad moderada. Analistas prevén que mientras persistan las dudas sobre el crecimiento global y la política monetaria internacional, el metal continuará mostrando soporte en niveles elevados.
En países con economías dependientes de materias primas, el oro también juega un papel estratégico en la balanza comercial. Si la demanda internacional se mantiene sólida, podría impulsar tanto los precios como los ingresos por exportaciones.
Para los inversionistas regionales, el oro sigue representando una herramienta de diversificación. No se trata únicamente de especulación, sino de protección patrimonial en entornos inciertos.
En definitiva, el oro hoy en Latinoamérica confirma su relevancia dentro del panorama financiero de 2026. Más allá de las fluctuaciones diarias, el metal precioso continúa siendo un termómetro de la confianza económica y una alternativa clave para quienes buscan estabilidad en medio de la volatilidad.
