Extracto:Tres hombres fueron condenados en el Reino Unido por un fraude de criptomonedas de más de 4 millones de libras. Se hicieron pasar por agentes de policía, crearon sitios web falsos y engañaron a ocho víctimas. La Policía Metropolitana recuperó alrededor de un millón de libras mediante análisis de blockchain.

Tres hombres fueron condenados en el Reino Unido por un fraude de criptomonedas que superó los 4 millones de libras. Se hicieron pasar por agentes de policía y construyeron sitios web falsos para robar criptoactivos a ocho víctimas.
El grupo creó páginas que imitaban portales policiales. Llamaban a las víctimas haciéndose pasar por agentes, les advertían que sus criptomonedas estaban en peligro y las convencían de compartir datos de acceso o transferir fondos a supuestas cuentas seguras.
La investigación comenzó en enero de 2025. El equipo de criptomonedas de la Policía Metropolitana utilizó análisis de blockchain, registros de casas de cambio, comunicaciones y datos de proveedores de internet para conectar los incidentes y revelar una red delictiva organizada.
Uno de los acusados declaró ingresos anuales de 444 libras. Sin embargo, el grupo compró un vehículo de casi 60.000 libras con criptomonedas, guardó medio millón en efectivo en una caja de seguridad en Dubái y se costeó vacaciones en Tailandia, Japón, París, Mykonos, las Maldivas y las Seychelles. Realizaron compras en Harrods, Hermès y Louis Vuitton y convertían las criptomonedas robadas en tarjetas de prepago.
Anthony Ikenwe, de 29 años, y Kevin Nwamma, de 25, fueron condenados cada uno a seis años por conspiración para cometer fraude y a cinco por blanqueo, penas concurrentes. Ambos se declararon culpables en abril de 2026.
Hamza Bashir, de 23 años, recibió tres años y nueve meses por fraude y tres por blanqueo, también concurrentes. Negó su implicación, pero cambió su declaración a culpable en el octavo día de juicio.
El 20 de noviembre de 2025, la Policía Metropolitana realizó redadas en siete domicilios de Londres y Essex. Detuvo a los tres sospechosos y decomisó 40 teléfonos móviles, artículos de lujo valorados en más de 26.000 libras y criptoactivos.
Los investigadores vincularon más de un millón de libras en criptoactivos a monederos controlados por Ikenwe y rastrearon fondos hasta cuentas del negocio de chóferes de Nwamma. Se han recuperado alrededor de un millón de libras y las gestiones para recuperar el resto continúan.
El inspector detective Geoff Donoghue calificó la investigación de muy compleja y dirigida contra manipuladores que explotaron la confianza de las víctimas. Subrayó que la policía evoluciona con la tecnología y puede rastrear y confiscar activos de alto valor. La Policía Metropolitana sigue colaborando con socios británicos e internacionales para identificar a más implicados.
Las fuerzas de seguridad nunca llaman para pedir contraseñas ni transferencias. Los sitios web falsos que imitan portales oficiales son una táctica recurrente. Verificar la URL, contrastar comunicaciones sospechosas por canales oficiales y desconfiar de llamadas que generen urgencia son prácticas esenciales de autoprotección.