Extracto:Cinco inversionistas de Wondermind, la startup de salud mental cofundada por Selena Gomez, presentaron una demanda por presunto fraude en un tribunal federal de Delaware. Acusan a Gomez, su madre Mandy Teefey y la exejecutiva Daniella Pierson de representar falsamente el liderazgo y las alianzas de la empresa y de ocultar su colapso durante tres años, tras invertir 1.2 millones de dólares. La demanda busca recuperar los fondos y obtener indemnización por daños.

Cinco inversionistas de Wondermind, la empresa de salud mental cofundada por la actriz Selena Gomez, presentaron una demanda por presunto fraude en su contra. La demanda fue presentada el 13 de agosto y obtenida por la revista Billboard, según El Financiero.
Wondermind fue fundada en 2021 por Selena Gomez y su madre Mandy Teefey como un espacio accesible e inclusivo sobre salud mental. La demanda también incluye a Mandy Teefey y a Daniella Pierson, exejecutiva que abandonó el proyecto en 2023, acusadas de engañar a los inversionistas sobre el éxito de la empresa.
Para financiar el proyecto se buscaron inversionistas que aportaran un capital de 1.2 millones de dólares. Según la demanda, se les aseguró que Selena Gomez participaría activamente como directora del departamento de marketing, que Wondermind alcanzaría una valuación aproximada de 4,000 millones de dólares, que ya tenían alianzas con JPMorgan y que existía interés de colaborar con artistas como Drake, Elton John y Camila Cabello.
La molestia llegó tras un artículo de The Cut, citado en la demanda, que reveló que la compañía atravesaba una situación económica crítica y que “no había ninguna empresa legítima en marcha”. El reportaje, de septiembre de 2025 de la periodista Angelina Chapin, fue la vía por la que los inversionistas se enteraron de la disfunción de Wondermind.
La denuncia afirma que “las alianzas no existían. Las iniciativas nunca se materializaron. La aplicación nunca se construyó”, y que durante tres años ninguno de los fundadores habló con los inversionistas cuyo dinero financiaba el colapso.
La demanda fue presentada en el tribunal federal de Delaware por dos empresas respaldadas por inversores: Wondermind SRS 44 LLC y Bespoke Wondermind SPV LLC, tras invertir 1.2 millones de dólares. Los inversionistas demandaron a Gomez, Teefey y Pierson por presunto fraude de valores, fraude según el derecho consuetudinario, incumplimiento de contrato y otros cargos, para recuperar sus fondos y obtener indemnización por daños.
La demanda alega que Gomez fue presentada como parte importante del marketing y que Pierson fue promovida como una “ejecutiva de 200 millones de dólares”. Los demandantes afirman que pidieron su dinero de vuelta y que Mandy Teefey supuestamente se comprometió a regresar el capital, pero que esto nunca sucedió.
Daniella Pierson negó las acusaciones, afirmando que “da la bienvenida a la oportunidad de presentar documentación concreta y registros financieros” y que es una inversora, no una estafadora.
Este caso ilustra señales de alerta antes de comprometer capital: conviene verificar la situación real de la empresa y no basarse solo en promesas de valuaciones futuras o alianzas anunciadas, y confirmar el registro de la firma en el regulador.